Bitácora de Isabel Huete

SOLIDARIDAD CON HAITÍ

SOLIDARIDAD CON HAITÍ
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20 enero 2010

HAITÍ



Cada día las imágenes de los medios nos muestran la devastación,  sus cadáveres, sus lágrimas, su desesperación, sus miradas perdidas, sus revueltas por un botellín de agua… Y nosotros sentimos que se nos encoge el corazón, que su dolor es también nuestro y por eso nos creemos solidarios; la cuota de cinco minutos de sufrimiento nos parece un peaje suficiente para tranquilizar nuestras conciencias bien alimentadas, bien abrigadas y a cubierto de cualquier desprotección física y espiritual. Sentados en nuestro sofá, creemos, incluso, que esos a los que miramos sienten nuestra simpatía, o empatía, y que ello les lleva aliento y esperanza, pero ellos no nos ven ni nos sienten, sólo gritan que no los dejemos morir y les hagamos llegar medicinas, comida, agua, mantas; que les volvamos a construir sus casas, que les hagamos carreteras, que les instalemos líneas telefónicas, que, en definitiva, les reconstruyamos el país; que les permitamos vivir y, si es posible, mejor que antes; que no nos olvidemos de ellos en cuanto dejen de aparecer cadáveres y la memoria se nos vuelva lluvia.







Ayer fue el sureste asiático, hoy Haití, mañana Bangladesh, pasado Somalia, Birmania o Ecuador, ya sea como consecuencia de la hambruna, de la violencia, de los fenómenos naturales o de nuestro afán depredador. La cuestión es que las tragedias que se producen en los países pobres son triplemente trágicas y devastadoras porque no tienen, ni el mundo rico tiene la voluntad de ayudarles a tenerla, capacidad de prevenirlas ni de afrontarlas. Cuando ya las vidas se han perdido a un valor cero, los gobiernos y sus ciudadanos echan, o aparentan echar, el resto en paquetitos de galletas, briks de leche y mantas y ropa de saldo para que al final, con el paso de los días y la decadencia del interés mediático y de las palabras grandilocuentes, todo siga igual. ¿Cuántos de nosotros/as nos acordamos que en 2008 el huracán Gustav asoló también buena parate de Haití dejando cerca de 1000 muertos y 800.000 afectados?






Se volverán a abrir cuentas corrientes solidarias; les enviaremos unos euritos que nos saldrán del alma y que a ellos no sabemos si les llegará o no, o sólo la mitad, y que en cualquier caso es pan para hoy y el hambre de siempre para mañana; se comprarán alimentos que les tirarán desde los camiones de abastecimiento como si fueran perros y por los que son capaces de destrozarse unos a otros; les daremos la oportunidad de seguir viviendo hoy para seguir muriendo al día siguiente…

 



Les crearán un Estado artificial al servicio de quien más intereses tenga y el FMI les otorgará créditos “blandos” que no sabrán cómo devolver; las multinacionales y no tan multinacionales se implantarán para, con la excusa de “crear país”, expoliarles lo poco que les queda, incluso, si pueden, hasta su dignidad, con la ayuda de sus compatriotas más poderosos e influyentes. Nos permitirán acoger a sus niños huérfanos una temporadita para que les alimentemos y les enseñemos lo maravillosa que es nuestra vida y lo tierno que es nuestro corazón para luego devolverlos a sus familias (la que les quede a los que no lo hayan perdido todo) que los recibirán con la preocupación de no saber con qué los alimentarán y vestirán a partir de ese momento. No puede haber consuelo cuando vivir sólo es una metáfora.

 



Y finalmente, si a alguno se le ocurre emigrar a uno de esos Estados ricos que se han mostrado tan solidarios, les diremos que no, que eso era cuando su país dejó de existir o quedó devastado, que si quieren ser alimentados, educados, curados de sus enfermedades y reconocidos como seres humanos, aquí no tenemos sitio porque eso es robarnos una ínfima porción de nuestra buena vida; esa buena vida que permite sin escandalizarse que un solo deportista cobre él solito casi tanto, o más, de lo que alcanza el PIB de su país; esa buena vida que se preocupa por la salud mental de sus habitantes cuando no pueden adquirir el mejor coche o la casa de sus sueños; esa buena vida que invierte en actos suntuosos o en proyectos arquitectónicos desmesurados e innecesarios que cuestan miles de millones de euros para llegar a ser los primeros en el ranking de la modernidad. Y así hasta el infinito. Pero ellos no tienen cabida, ellos no tienen derecho siquiera a recibir las migajas del pastel.

Nosotros, los de la buena vida, nos vamos por la noche a la cama y dormimos; ellos, los de la no vida, llega la noche y no sólo no duermen sino que no tienen lugar donde caerse muertos, ni lo tendrán.



No olvidarlos es poesía.

16 comentarios:

Montserrat Llagostera Vilaró dijo...

HOLA ISABEL:¡¡¡ Y CUÁNTA RAZÓN HAY EN ESTAS DOLOROSAS LETRAS TUYAS!!!
QUE HACEN REFLEXIONAR, SENTIR, PENSAR Y PORQUE NO MOVERSE.

LA O.E.N.G, A LA QUE YO PERTENEZCO CÁRITAS, , YA SE HA MOVILIZADO Y ENVIA DIRECTAMENTE A LAS DE AQUEL PAIS DAÑADO, LOS DONATIVOS.

¿DONDE ESTÁ DIOS?.

YO PIENSO QUE EN LAS MANOS SOLIDARIAS, CREAN EN EL O NO. EN LAS PERSONAS QUE SE DAN A SI MISMAS Y DAN LO QUE PUEDEN PARA AYUDAR A LOS QUE MAS LO NECESITAN.

"AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS, COMO YO OS HE AMADO".

ESTA PARA MI ES LA MANIFESTACIÓN DE CRISTO EN LA TIERRA.

PERDONA MI SERMÓN. PERO ES COMO YO LO SIENTO.

CUIDATE MUCHO ISABEL, ERES UNA GRAN PERSONA.

BESOS. Montserrat

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

El egoísmo y la comodidad del ser humano no tiene límites. Y la avaricia de los poderosos.

Adu dijo...

Me gusta este texto, cómo lo expresas, me gusta...
Al final, lo de siempre: que todo cambie para que todo siga como está.
Besis, Isahita.

BIPOLAR dijo...

Si a los pobres les va mejor significa que a los ricos les va peor y eso no estamos dispuestos a consentirlo.

Está todo dicho en tu post. El mundo seguirá siendo igual de injusto siempre. Mientras lo gobernemos nosotros.

Freddy dijo...

Por una aplicación perversa de la razón, hemos dividido a la humanidad en categorías irreconciliables: los buenos y los malos, los pobres y los ricos, los sabios y los ignorantes, solía decir Francois Miterrand, pero desde luego hay muchas más.

Todas duelen, el mundo al que hemos llegado hoy, duele.

Aunque siempre consuela y alienta hallar compañeros de vida (porque eso eres tú querida amida Isabel) que muestren sensibilidad y amor por los otros. Y que además las plasmen en letras tan bellas.

Un abrazo fuerte. Hoy la poesía es triste, perdón.

Freddy

Montserrat Sala dijo...

tú lo has dicho Isabel, No tiene donde caerse muertos ni lo tendran. Hay qe trabajar para derribar barreras, entre los que tienen i los que no viven. Esto es lo más necesario
y lo que mas arreglo necesita. Nó al pan para hoy, y el hambre para mañana
Saludos querida amiga!

Cornelivs dijo...

Comparto integramente, en letra y en espiritu, todo lo que has dicho en este post.

No olvidarlos es poesia, ya lo creo que si.

Un enorme abrazo.

Neogeminis dijo...

Qué buen post!...tan cierto como el sentimiento que nos conmueve cuando vemos imágenes tan terribles!...pero el dolor de tantos marginados y desprotegidos viene de largo y es a consecuencia de las políticas nefastas e injustas que los más ricos aplican desde siempre. No es caridad, es responsabilidad lo que hace falta.


Un abrazo!

Angus dijo...

Haití trae muchas palabras a mi boca... casi todas de horror. Hoy he discutido sobre ello. Hay quien cuestiona que los EE.UU. mande portaviones medicalizados a la isla. Mejor salvar 2.000 personas en sus quirofanos y dar agua a 5.000 niños, que no hacerlo... y si quedan, o no allí... eso es harina de otro costal. Hay demasiados problemas encima, para estarle buscando tres pies al gato.

la-de-marbella dijo...

Querida Isabel estoy contigo en mucho de lo que dices. Creo q lugares como Haití viven una doble tragedia: la catastrofe por un lado y el sobrevivir al olvido una vez que pasa. Lo prioritario ademas de que la distribución y la ayuda se agilice al maximo para que llegue a todos, es ayudarles a reconstruir el pais. Y que reconstruir no sea sinonimo de ocupar o dominar al que se ayuda. Lo de hoy estoy de acuerdo con un comentario anterior es pan de hoy para hambre de mañana si no va acompañada de infraestructuras que les haga salir de la hecatombe sin egoismos ni interes oscuros

angelyyo dijo...

Soy muy parco en palabras, no se que mas se podría decir, solo se que me identifico plenamente con tu entrada y con tu permiso he puesto un enlace en mi blog para que todo el mundo lo pueda ver, si tienes algún inconveniente me lo dices, Isabel.
Ya me gustaría poder expresar también como tu muchas cosas.
Un abrazo.

Victoria dijo...

Tremenda y cierta reflexión, lo malo es que quedará en eso, y esta noche nos volveremos a acostar... Con la conciencia tranquila????
Besos enormes querida amiga

Merche Pallarés dijo...

¡Hola guapetona! He leido varios de tus posts. El belén ¡precioso! Te quedó chuli-piruli y las fotos de Tembleque cubierto de hielo tambien muy bonitas. Me alegro de que disfrutaras de las fiestas. Me dió pena el post sobre el agravio que alguien te ha hecho. Da mucha rabia, sí, pero mejor es olvidar y a esa persona ignorarla. Ya sabes, el mayor desprecio es no hacer aprecio.
De Haiti ya no puedo decir mucho más de lo que todos dicen. Es una vergüenza infame. Muchos besotes, M.

mojadopapel dijo...

Encoge el corazón, si cabe más todavía, el leer tus denunciadoras palabras Isabel,es la rabia y la impotencia en estos días la que me conmueve, la imposibilidad de no poder hacer otra cosa sino ayudar con una dádiva,dádiva que nos consuela el egoismo,pero que a mi me llena de impotencia...palabras con las que explosionamos momentaneamente para aliviar nuestras conciencias.

Mª Antonia dijo...

Comparto todo lo que expresas aquí, Isabel.
Todos tenemos nuestra parte de culpa, nuestra parte de responsabilidad en nuestros pequeños-grandes actos de cada día.
Un mundo mejor, donde no existan diferencias de ningún tipo, es el sueño, la utopía a la que cada mañana me aferro para vivir...

Más besos

Ingrid dijo...

Hola Isabel,
Tu propuesta me encanta y a pesar de no saber escribir poesía me arriesgaré a hacerlo y contribuir por solidaridad con el pueblo haitiano; a mi se me da escribir con luz en la lente de mi cámara, así que ya te haré llegar mi carta y la respectiva imagen.
Un granito de arena desde México
Con cariño
La Ingrata

FOTOLIA