Bitácora de Isabel Huete

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21 octubre 2008

Alma de otoño

Foto de Isabel Huete (2008) dedicada a Javier Gª Riobó

Cuando escribí en una entrada, cercano ya el otoño, que me gustaba fotografiar los rizos de las hojas que siembran el suelo, me comentaste, Javier, que esperabas que mostrara alguna y aquí la tienes. Tengo más que iré poniendo cualquier día que se me ocurra. 

Y es que llevo días con el alma teñida de otoño, que no significa que me embargue la tristeza o la pesadumbre, sino un sentimiento de renovación y de frescura. Yo me limpio con el agua de lluvia y olfateo el viento mirándolo de frente, con los pulmones abiertos en canal. Trepo los cúmulos de nubes como si fueran montañas, intentando alcanzar su cima para dejar mis sueños ondear como una bandera; paseo descalza sobre la hierba enmarañada salpicada de gotas de rocío para sentir la frescura de la mañana; fotografío en mi retina las sombras doradas del atardecer y el reflejo que siembra de luces los campos hambrientos. Me cobijo bajo los árboles dejando que las hojas que van muriendo formen una guirnalda sobre mis cabellos, y corro después con los brazos extendidos para abrazar las horas cálidas del tiempo que ha de venir. Y espero. Espero olvidar todo lo que no sea esto.

Alma de otoño y poesía.

20 comentarios:

Cesc Fortuny i Fabré dijo...

Deliciosa fotografía y delicadas palabras. Un post con un final de esperanza, pero que no esconde el dolor.
Cofío en que olvides todo lo que necesites olvidar.
Un beso!

Antón de Muros dijo...

Muy bello, Isabel.

En tanto somos dóciles a las señales de la naturaleza, una especie de calma invade nuestras histerias y podemos disfrutar de la belleza del Universo.

Un saludo desde el sur.

Antón.

amador dijo...

Veo (bueno, leo) que el alma, verdaderamente, se te ha llenado de otoño. Pocas sensaciones me crean algo tan parecido a un confortable sosiego como la llegada del otoño.
Un beso.

Isabel Huete dijo...

CESC, corazón, llevas razón. El dolor a veces intenta colarse por la ventana pretendiendo robarnos la esperanza pero no hay que dejarle cumplir sus objetivos. Es mal enemigo y a los enemigos, ¡ni agua!
Besos grandes

ANTÓN, me encanta que hayas visitado mi casa, tu casa. Gracias por tus palabras. Prometo visitarte.
Somos Universo, ¡qué menos que dejarnos llevar por él! La Naturaleza es una amiga inseparable y siempre amada.
Un besazo.

AMADOR, esa es la palabra: sosiego. Yo siento el otoño como la puerta que me invita a pasar hacia el recogimiento y las conversaciones conmigo misma. Nunca dejo de encontrar en mí algo nuevo, algo que me había pasado desapercibido hasta ese momento. ¡Somos tan complejos!
Besotes.

Fernando Manero dijo...

¿Será posible captar todas las posibilidades cromáticas que nos ofrece el otoño?; ¿de qué forma lograr transmitir las mil y un sensaciones que esta estación fascinante provoca en quien se aproxima a ella?; ¿nos permitirá entender lo que cada color significa?. Creo que lo estás consiguiendo, paisana

Isabel Huete dijo...

FERNANDO, es que creo que soy un poco panteísta... La Naturaleza hace brotar de mí la parte más sensorial y eso me produce mucha emoción. El Otoño es quizá la época del año más decadente y a la vez la que más sentimientos me despierta, todos buenos.
Un besote.

DianNa_ dijo...

Precioso, cariño, me encantan esos colores.

Estoy vaga y desganá, pero vine a dejarte besitos y un abrazo :))

Buenas noches, guapa

BIPOLAR dijo...

¡Qué bonito!
He tenido la misma sensación de aromas y olores que cuando te leí por primera vez, y recuerdo ese suelo que podía evocar a oriente...

Sensaciones muy agradables

Isabel Huete dijo...

DIANA Y BIPO, gracias mis niñas (ejem!), sois unos amores y os quiero.
Muchossss besossss.

cuentosbrujos dijo...

Juer por que os gusta tanto el otoño? a mi me deprime...
saludos brujos Isabel.

Isabel Huete dijo...

BRUJO, es que tú todavía no has descubierto el otoño de verdad... :))
Precisamente vives en una zona donde el otoño es de morirse, con los árboles llenos de color, el campo oliendo a tierra mojada, viéndolo tras los cristales, respirando el aire limpio de la renovación después de la aridez y el calor veraniegos... ¿No te pone?
Jajaja.
Un besazo.

javiera vega dijo...

Isabel es hermoso sentirse asi de libre y en otono es como levantar alas para pasar el invierno, saludos querida

Cathy Pazos dijo...

El sabor otoñal en mi vida es fresco, me invita a pensar, a reflexionar a pasar más tiempo en casa, otras tantas a añorar cosas y disfrutar de paseos bajo la lluvia.

Lindo tu blog.

Pablo A. Fernández Magdaleno dijo...

Quizá sea la estación mas bella. El texto y la foto también lo son.
Saludos

Isabel Huete dijo...

JAVIERA, ¡qué bella es la luz del otoño, tan cálida!
Besos también para ti.

CATHY, bienvenida a esta tu casa. Gracias por visitarme.
Es así el otoño: como una casa cálida en la que una se siente reconfortada. Paseos bajo la lluvia y gotas resbalando por el cristal.
He visitado tu blog y me ha gustado mucho. Te visitaré más veces.
Un beso grande.

PABLO, la más bella, así la siento yo también. Gracias y un besazo.

jg riobò dijo...

Otoñal con rizos, quiero más.

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

en otoño todo se hace más denso y cierto

Sibyla dijo...

Desde siempre, el otoño es mi estación favorita, y tú con este post has acrecentado mi delirio si cabe todavía más. Disfrutemos de todas las sensaciones que nos ofrece los campos pintados de ocres...

Un abrazo Isabel:)

Isabel Huete dijo...

Javier, prometo darte más, incluso besos más gordos.
Te añoré en la olla...
Un beso grande.

PEDRO, eso de contestarte después de haberte conocido me hace gracia. El conocimiento también es denso.
Besazos.

SIBYLA, me alegro haber contribuido a que sientas aún más el otoño. Tú que sabes de colores no me extraña que te sientas en él como pez en el agua.
Besos grandes.

Fermín Gámez dijo...

Enfrentarse al otoño con todos los sentidos, o a cualquier estación del año. No sé, pero el otoño tiene algo especial. Quizás eso que dices que nos podemos teñir el alma con esos días del año, con su frescura y su renovación.

FOTOLIA