Bitácora de Isabel Huete

SOLIDARIDAD CON HAITÍ

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14 enero 2009

Presentación en Barcelona (2): así lo vi yo.

Hubiese querido haber hecho esta entrada el mismo día por la noche pero reconozco que acabé agotada después de vivir tantas emociones. Estaba tan ilusionada y tenía tantas ganas de empezar el acto de la presentación del libro de Andreu Navarra, Fiebre y ciudad, que hasta me olvidé de prestar mi cámara a alguien para que sacara fotos o grabara en vídeo... Así que he recurrido a nuestra premamá Judith, preciosa media naranja de Andreu, para que me prestara alguna de sus fotos ya que las que nos hizo la fotógrafa del Ateneu Barcelonés, lugar del evento, no llegarán hasta dentro de unos días (espero). Prometo mostrarlas en cuanto las tenga.

Empezaré contando que el apretón de trabajo duró hasta una hora y media antes de que empezara el acto: me quedaba por colocar las varillas de metacrilato de las últimas 20 jaulas que encerraban el libro... Estuve dedicada a esta tarea desde las 8 de la mañana hasta las 6 de la tarde, pero no me dejé ni una. Y para allá que nos fuimos con nuestra enorme caja de cartón y varias bolsas por las calles de esa fantástica ciudad que es Barcelona.

A Andreu me lo encontré nada más llegar, casi sin uñas ya. Después, el placer de conocer a Eduardo Moga, una referencia poética quizá inigualable. A continuación el abrazo entrañable de dos amigos blogueros y magníficos poetas a quienes me moría de ganas de conocer: Marian Raméntol y Cesc Fortuny, quienes además venían con el libro que ya habían comprado desde el primer momento que empezó a salir de la hornada para que se lo firmásemos Andreu y yo (todo un honor, por cierto). Otro abrazo con alguien de quien sólo conocía su nombre y algunos de sus poemas de la Antología elaborada por Andreu sobre poetas catalanes
Domicilio de Nadie (Isla Negra Editores, 2008): Carlos Vitale. El reencuentro con Agustín Calvo Galán, poeta experimental y experimentado y performancer, a quien también edité su poemario visual Otra ciudad, y con José Antonio, su marido, ya grandes amigos ambos. Toda la familia de Andreu, al completo, con abuela incluida, que no podían dejar de compartir con él la ilusión que le hacía la edición de este libro. Los amigos y compañeros de grupo musical (creo que heavy y algo gore) del pequeño-gran hombre que es este poetazo de 27 años. También José Mayoral, siempre en su laberinto intelectual y compañero de editorial, que tuvo la delicadeza de acompañarme desde Madrid para compartir la conducción de mi coche y ayudarme en todo lo que necesitara (un amor total). Y otras muchas personas desconocidas que llenaron hasta la bandera el Aula dels Estriptors (Aula de los Escritores) y compartieron con nosotros una hora, más o menos, de gran intensidad literaria.

He de señalar que la gente del Ateneu Barcelonés nos dieron una acogida maravillosa y pusieron todo el interés en que la presentación saliera perfecta, como creo que así fue.

Primero me tocó hablar a mí, como editora, y, cosa rara, creo que conseguí ser bastante breve. Sabiendo que la intervención de Eduardo Moga tendría toda la enjundia, me limité a exponer qué era Diógenes Internacional y en qué consistía la colección de libros-objeto Las ciudades son libros que se leen con los pies..., pasando a continuación a relatar cómo se había producido la relación con Andreu Navarra y el efecto que me produjo desde el primer momento el contenido de su poemario, sirviéndome de inspiración para elaborar la jaula en la que queda guardado como símbolo de una ciudad opresora y a la vez abierta a todos los sentimientos y sensaciones de quienes la habitan, en este caso él. También quise explicar someramente el porqué de la incorporación de las imágenes elaboradas por mí y la razón de su distorsión figurativa y cromática, muy relacionada con la crudeza y la fuerza de los poemas.

A continuación presentó el libro Eduardo Moga... No sé si encontraré las palabras exactas para expresar la admiración que me produjo su intervención: si digo sublime a secas podría interpretarse como una exageración, así que diré que fue sublimemente magnífica. He visto muchas presentaciones de libros y puedo asegurar que en ninguna tuve la sensación de que el/la presentador/a se hubiese leído en profundidad la obra del autor o, si se había hecho, faltó la palabra, la expresividad y el análisis adecuados, tan necesarios para que los presentes, aún no lectores del texto correspondiente, llegasen a comprender con cierta claridad el significante y el significado de lo escrito. Eduardo desgranó la poesía de Andreu, captó todos y cada uno de sus mensajes, se metió bajo su piel y hurgó en todas las heridas, las abiertas, las todavía en proceso de curación y las totalmente cerradas. Y es por eso que nos vino a decir que la ciudad de Andreu es un cuerpo físico lleno de agujeros, con necesidades y actos fisiológicos, orgánica, carnal: es su propio cuerpo. Hubo mucha complicidad, mucha comprensión y un chorro de admiración y cariño. No faltó una sola palabra en la exposición de Moga y, lo que es mejor, tampoco sobró ninguna. No hubo ni asomo de petulancia o pedantería, más bien todo lo contrario: justeza y sencillez. No mostró ninguna frivolidad en las alabanzas ni halagos inútiles, pero sí grandes dosis de reconocimiento y rigor intelectual. Vamos, que se me caía la baba escuchándolo y nunca podré agradecerle lo suficiente que hiciera suyo este poemario y derrochara tanto amor por la poesía.

Y le tocó el turno a Andreu, tan descreído como siempre, tan alucinado por las palabras de Eduardo Moga que parecía querer desmentirlas, sobre todo cuando su demostración de la admiración que le producía se plasmó en el siguiente comentario respecto al poema Nada: "Es tan perfecto que me hubiese gustado haberlo escrito yo". No se puede pedir más. ¡Y además sin contener un solo adjetivo!, como bien dijo. Y es que Andreu todavía no se cree a sí mismo o al menos no se cree que eso que escribe tenga la importancia y la calidad que otros le damos, que va camino de ser un gran poeta, que su poesía rebosa originalidad y fuerza, que si sigue por este camino acabará siendo uno de los imprescindibles porque años le quedan de sobra para lograrlo. Y lo bueno es que nunca caerá en el engreimiento porque sabe que la poesía no se compadece con tal actitud, y él es poeta por encima de todo. Se extendió al principio en explicar la organicidad o carnalidad de su poesía, en sus sensaciones y sentimientos hacia su entorno vital y en la forma de excretarlos, tan fisiológica muchas veces (lo que en el fondo era darle toda la razón a E. Moga). Y también dijo algo que a mí me llegó al corazonzote: que era la edición que más ilusión le había hecho. Y sé que lo dijo también desde el corazón. ¡Un lujo!

Nada

sólo sé
que sólo tú
serás
lo que reste de mí
cuando ya ni siquiera yo
o mi sombra
seamos

Y finalmente firmas de ejemplares y picoteo y cañitas de unos cuantos en un bar cercano (lástima que Marian y Cesc no pudieran quedarse; tampoco Agustín y José Antonio, me hubiese gustado disfrutar también con todos ellos esos últimos minutos). No faltó nada y, creo, todos nos sentimos más que bien por dentro y por fuera.

¡¡GRACIAS!!

Siempre poesía.

13 comentarios:

BIPOLAR dijo...

eres muy humilde

a mi me gusta la jaula (porque el interior lo desconozco). Pero hay tantos pajarillos salvajes atrapados entre barrotes...

si es tan escatológico el autor (sin que se ofenda) un sanitario objeto(levantas la tapa, y se oye el poema, luego tiras de la cadena...jajajaja) perdón, perdón...
(que el mundo es una mierda, ya lo sabemos todos jejeje)

Cesc Fortuny i Fabré dijo...

Isabel, el lujo fue conocerte en persona.
Me impresionó la suavidad de tu voz, y la claridad con que expresaste el sentido existencial de Diogenes.
Conocí a Eduardo al coincidir en la antología "Domicilio de Nadie", aventura en la que me embarcó Andreu junto a otros grandes poetas y personas, y que nunca podré agradecerle lo suficiente, fué en esa antología donde también conocía a Carlos Vitale, con quien mantenemos relación a través de nuestra revista La Nausea.
Efectivamente, la intervención de Eduardo fue genial.
Andreu es un gran poeta, pero ante todo es mi amigo. Una persona a la que quiero mucho, con la que he compartido mucha música, (en ese grupo heavy que comentas, que se llama Entropia y en el que toco la guitarra) y muchas experiencias cerveceras y filosóficas.
En fin, perdonad por el tostón.
Te prometo que haremos lo posible por volver a vernos en breve, Marian y yo nos quedamos con ganas de muuuuuuucha más Isabel.
Millones de besos.

P.D.: Se ruega a los asistentes que desconecten el móvil durante el acto. Gracias.

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Isabel!!! la presentación estuvo genial de los geniales, coincido y rubrico tu visión de los hechos, la verdad es que compartir esa velada con vosotros fue una gozada. De Moga qué te voy a contar, también yo soy una fan incondicional y cada vez que abre la boca, babeo instantáneamente, de Andreu... en fin, quizá él no acabe de creer en él mismo, pero está claro que el mundo sí lo hará, y en cuanto a ti, bueno, yo creo que el abrazo que nos dimos ya lo dice todo. Quedé encantada, me lo pasé genial, y aunque no pudieramos quedarnos a las cañitas... queda pendiente un encuentro, no sé dónde ni cuándo, pero queda ahí, a la espera.

Mil abrazos guapa, y Felicidades por tu proyecto y por ese maravilloso libro...

Marian

Agustín dijo...

Querida Isabel! estupenda crónica, ajustadísima a lo que ocurrió, doy testimonio de ello. Muchas gracias por tus palabras, tan amable conmigo! ya sabes que en BCN se te quiere como propia.

Lástima que no nos pudiéramos quedar un rato más... es lo que tiene vivir tan lejos de la gran ciudad.

Besos y hasta la próxima

Agustín

Georgia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Georgia dijo...

Querida Isabel, gracias por hacernos participe de esta gran velada; ciertamente lo que describes de Moga lo he vivido, ha hecho unas presentaciones aquí en Venezuela y es sencillamente alucinante.

Felicidades, que bien que todo quedó super

te abrazo

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

me alegro muchísimo por el éxito: mil besos

jg riobò dijo...

Se transmite fuerza y alregría y ganas de hacer.

Isabel Huete dijo...

BIPO, ¡jopé, malvada! :) No, los poemas de Andreu no son escatológicos pero sí incorpora todas las funciones orgánicas dentro de la descripción de la vida, con total normalidad, como de hecho lo son.
Besos, amor.

CESC y MARIAN, yo también me quedé con ganas de más vosotros, ¡fue tan rápido! O es que a mí se me pasó el tiempo volando... Gracias por estar allí, por vuestras palabras, por vuestro cariño y por vuestros abrazos. Hay que encontrar otro rato más nuestro para que podamos charlar tranquilamente. En todo caso os diré que si en algún momento venís a Madrid, aquí tenéis vuestra casa, pequeñita pero acogedora.
Os quiero. Un beso enorme.

AGUSTÍN, tú sabes que nunca podré dejar de citarte y de alabar tu gran poder de creatividad y ese hacer magnífico que tienes. Y yo también sé que en vosotros tengo verdaderos amigos. Eso, para estos tiempos que corren, es un verdadero lujazo.
Gracias también por estar allí y un besazo de corazón.

GEORGIA, me das una alegría al decirme que has podido escuchar a E. Moga y corroborar mis palabras. Se agradece, además, que tan gran poeta no pierda el tiempo en buscar reconocimientos interesados ni alabanzas inútiles. Me sentí realmente honrada con su participación.
Mil gracias por tus palabras.
Un besote.

PEDRO, sé que te alegras sinceramente y también que hubieses disfrutado muchísimo de haber estado allí. Fue una gozada.
Un beso grande.

JAVIER, llevas razón: me apasiona lo que hago y también compartirlo con vosotros/as porque sé que lo apreciáis. A ti también te habría encantado pero quizá podamos repararlo presentándolo en tu tierra. Le pediré tu e-mail a Pedro y, si te apetece, lo preparamos. Andreu está dispuesto a ir donde sea.
Un besazo.

Donce dijo...

Jo qué interesante todo-todo y todo!!
me ha gustado mucho esta entrada, sí señor, es que además tenía mucha curiosidad...

Cómo se disfruta de ver las cosas bien hechas después del duro trabajo, verdad?
Me alegro mucho, muuuucho.

Te mando muchas felicitaciones convertidas en besitos.

(A mí también me gusta mucho Barcelona, y si nadie me pega... podría decir que hasta más que Madrid, gluuppp).

lavelablanca dijo...

Da envidia veros por el Ateneo barcelonés. Haber escuchado vuestras palabras. Haber visto el libro. Haber tomado unas cañas...

Aquí nos hemos tenido que conformar con una poca nieve.

Besos.

Inma Luna dijo...

Hola guapa, aún no he tenido oporunidad de felicitarte el 9, no? Pues ahí va: que seas muy feliz! Me alegran tus éxitos. Besos, Isa.

Merche Pallarés dijo...

Chica, lo has descrito tan bien que parece que estuve ahí contigo, Andreu, Moga y compañía...tambien puedo saborear las tapas y las cañitas... ¡Enhorabuena! Muchos besotes querida amiga, M.

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