Bitácora de Isabel Huete

SOLIDARIDAD CON HAITÍ

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03 marzo 2008

Siempre a la izquierda

(Fotomontaje que me envía un amigo)

También Inma Luna me envía un comentario a mi último post "Ante la duda, la más peluda", pero la pobre se equivocó y lo metió en el de "Caña al mono". Me pide que lo ubique donde debe ir, pero es que no sé si se puede hacer el cambio, y si se puede, yo ni idea. Así que lo transcribiré aquí porque me parece importante lo que dice, aunque no comparta alguna de las cosas:
Querida Isabel, por supuesto que IU no tiene la exclusividad de su ideología, es más creo que sus integrantes y votantes estarían encantados de poder exportarla y más en el aspecto al que haces referencia de la defensa de los débiles. Sin embargo no parece que la política socialista de los últimos tiempos se ocupe demasiado de estas cuestiones; no hay más que fijarse en el hecho de que Zapatero esté dispuesto a “devolver” 400 euros a los contribuyentes como si todos los servicios públicos estuviesen ya cubiertos. Desde luego la “política de cheques” no ha sido nunca política de izquierdas y sí la de la construcción de hospitales, escuelas infantiles, mejora de los transportes públicos, etc., etc. Rebajando impuestos como el de patrimonio tampoco parece que se vaya por el camino de que quienes más tienen paguen más, más bien al contrario.Por otro lado, lo que dices de la demagogia de IU en sus propuestas es un argumento más para convencer a los votantes de que los únicos partidos políticos que pueden hacer propuestas serias son PSOE y PP, propuestas no demagógicas y con visos de realidad, en fin, no me parece una crítica ecuánime.Sin embargo, lo que más me preocupa es el hecho de que se esté intentando convencer a los votantes de IU, incluso los que lo son de siempre, de que ahora lo “útil” es votar al PSOE para que no entre la derecha. Este es el voto del miedo que tras el recorrido democrático de España deberíamos tratar de evitar porque no es un juego limpio. Se trata, sobre todo, de intentar que las fuerzas políticas estén más equilibradas para que el bipartidismo no sea tan evidente y haya lugar también para las minorías, para otras ideologías que no sean las de los dos “únicos” partidos con posibilidad de gobierno. Besos, guapa.
29 febrero, 2008 15:26

Querida Inma, te doy la razón en que hay que respetar a las minorías, evitar en lo posible que desaparezcan, no inducir al voto útil y hacer una ley electoral más justa donde los diputados correspondan realmente al voto que se obtiene mediante una proporcionalidad pura que no prime a los partidos mayoritarios, y sobre todo estoy de acuerdo contigo porque yo no soy partidaria de las mayorías absolutas sea cual sea el partido que pueda alcanzarlas. Y eso lo digo porque la experiencia nos ha demostrado que en las anteriores ocasiones que éstas se alcanzaron, ya fuera por el PSOE o por el PP, se acabó actuando desde el Gobierno de forma tan oligárquica que las cúpulas de poder se volvieron en realidad "camarillas" y se fueron alejando más y más de las bases sociales, hasta que la situación se volvió irrespirable. Supongo que por algo se dice que el poder corrompe, y el poder absoluto corrompe absolutamente. Y no me refiero a la corrupción económica, que también se da sin excepción, sino a la corrupción de la acción política, a la corrupción que sufren los deberes que el Gobierno tiene con los ciudadanos, teniendo como normal el incumplimiento de sus propuestas y promesas, o la desviación de sus fines por intereses poco claros. Si gana el PSOE, quiero que tenga como prioridad pactar con IU, incluso me gustaría un gobierno de coalición entre ambos, pero me temo que no alcanzarán entre los dos los votos suficientes y, aún alcanzándolos, no sé si ZP no se inclinará por Convergencia y Unió, lo cual me haría poca gracia. En todo caso, y pensando que ése sería para mí el mejor escenario de todos los posibles, creo que soy algo más pragmática que tú, y lo que en estos momentos me parece mejor para todos es que no gane el PP, y para ello hay que sacar votos de debajo de las piedras, aunque yo apuesto sobre todo el de los indecisos, que si realmente lo son, carecen, a mi modo de entender, de la más mínima ideología. Por eso el discurso debe ser "templado", muy medido. Me gustaría que no fuera así, pero entiendo que sea así.

También estoy de acuerdo contigo que las "propinas" no son propias de una política de izquierdas, pero ayudan (vuelvo al pragmatismo), sobre todo cuando muchas políticas sociales como las que citas (transportes públicos, centros escolares infantiles, construcción de hospitales, etc.) ya no dependen apenas del Gobierno central, por la cuestión de las transferencias, sino de las comunidades autónomas. A pesar de ello, en materia de escuelas infantiles se ha cumplido en un 60% la propuesta en 2004 del PSOE y ahora se ha ampliado a muchas más, pero nunca de forma directa sino subvencionando o transfiriendo pelas a las CC.AA. que, al final, son las que deben poner en funcionamiento los proyectos y acabarlos, lo cual no siempre hacen como debieran. La prueba es que es incomprensible que haya autonomías que tienen perfectamente cubiertas sus necesidades y otras estén todavía buscando entre los escombros la primera piedra para colocarla. En materia de transportes públicos urbanos poco puede hacer el Gobierno, tan sólo puede entrar en carreteras (y no en todas) y en transportes ferroviarios (y tampoco en todos), y ahí se ha dado un paso enorme aunque nunca será suficiente porque no son políticas que se puedan ejecutar a corto plazo. Y no te cuento en vivienda... Al menos el PSOE ha apostado claramente por la vivienda de protección oficial modificando la Ley del Suelo que aprobó el PP, en la que la liberación sin control de suelo público beneficiaba fundamentalmente a las promotoras privadas, a las que les importa un huevo cargarse parajes protegidos o zonas de interés ecológico. Y respecto a la Ley del Patrimonio, no está ni mucho menos claro que vayan a suprimir el impuesto a todo el mundo. Más bien parece que se suprimirá hasta una determinada cantidad, con lo que estoy de acuerdo, pero habrá que verlo si es que gana el PSOE.

Por último, cariño, no pienso que la demagogia sea una seña de identidad de IU en exclusiva. Es una enfermedad que afecta a todos, pero hay que saber reconocer que todos se meten de vez en cuando un "pico" de ella para lograr más votos. Todos, absolutamente todos, necesitan una cierta dosis (unos más y otros menos) para intentar ganar la batalla, lo cual a mí me parece legítimo.


Riamos un poco y poesía.

26 febrero 2008

Caña al mono

Todos sabemos, porque lo hemos constatado, cómo de ha ido deteriorando el hacer de la política durante la anterior legislatura. Bueno, no todos, porque hay millones que están encantados por cómo ha transcurrido la vida pública. Es de pena, patético, comprobar que la caña al contrario levanta pasiones, hasta algunos lo han convertido en una moda, en una forma de vida. Escuchar e intentar comprender, aunque al final no se esté de acuerdo, parece que se lleva mal. Hemos pasado del "váyase Sr. González" al "Sr. Zapatero, ud. se ha vendido a los terroristas". No sé qué es peor. No puedo ser imparcial, lo siento. Tampoco tengo por qué serlo. Pero me resisto a creer que los comportamientos de ZP y de Rajoy sean equiparables o comparables. Quizá ZP haya cometido errores imperdonables (que no creo que hayan tenido ese calibre), pero en ningún caso se puede hacer una utilización tan torticera de los mismos, tan ventajista y tan repugnante.

Viendo el debate de ayer, que ya me echaba un poco para atrás por su encorsetamiento, sus limitaciones absurdas y miedosas, me di cuenta que ese señor de la barba va a seguir así de por vida, al menos de por vida política, mientras le dure. A mí no me da ninguna pena ZP, es que oyendo a Rajoy me siento insultada como persona y como ciudadana. Yo defiendo la negociación con ETA hasta lo inagotable, incluso defendería referéndums en donde se plantearan. Soy partidaria del Estado federal, incluso de la independencia de aquellos territorios en los que la mayoría de sus ciudadanos así lo decidieran. No tengo ningún sentimiento de patria, no soy patriota por ningún costado. España es el lugar donde nací (en una colonia entonces, por cierto), pero siempre me he sentido de allá donde he ido o de ningún lado en especial. El sentimiento de patria, ya sea española, vasca o catalana, me parecen una catetada en el mundo interdependiente y globalizado en el que vivimos (no sólo en el aspecto económico, tal y como yo lo entiendo). Por eso me parece también un despropósito exigir a los inmigrantes un contrato de "españolidad costumbrista". Me avergüenza semejante propuesta.

No estuvieron bien ninguno de los dos, pero uno estuvo mucho menos bien que el otro, y no por sus actitudes, sino porque si hay algo innegable es que en esta legislatura se ha hecho un esfuerzo importante por reconocer derechos de la ciudadanía. No lo digo yo: ahí están, sólo hay que leerse el BOE. En economía hemos ido bien toda la legislatura, y en empleo, aunque en el último período las cosas se hayan torcido, pero no se puede calificar una legislatura por los últimos 8 meses, más cuando hay aspectos importantes ajenos a nosotros que nos arrastran, como es la subida imparable del petróleo, la dichosa estafa de las hipotecas subprime o la incomprensible subida del trigo o de la leche, que está cayendo en origen pero los intermediarios están haciendo su agosto manteniéndolos para el consumidor (que se se lo pregunten a mi frutero o a mi carnicero). Y eso que yo he perdido poder adquisitivo desde hace años, como la mayoría, porque los precios han subido de forma mucho más considerable que mi sueldo, pero me alegro de que haya mucha más gente con empleo, aunque quede mucho por hacer respecto a la calidad de éste. Lo que me parece una barbaridad, independientemente del derecho de las personas a tener una vivienda digna, que haya gente que se lance a comprar una vivienda sin disponer de empleos medianamente estables o con sueldos insuficientes, como si se les fuera la vida en ser propietarios. Respeto esa decisión, o que se tenga como meta comprar un piso, pero no la entiendo, más cuando se deja media vida en ello, como si la vida fuese mejor por tener una escritura de propiedad, o sólo eso. Por cierto, ¿sabrá Rajoy que los tipos de interés han subido por decisión del Banco Central Europeo? 

Si no se reconocen las evidencias es porque no interesa y porque los que se han opuesto a todo ello, y se oponen, nunca nos pondrían en valor como ciudadanos. Es mejor ahondar en los errores, relativos pero reales; seguir metiendo el dedo en la llaga, acosar al otro a ver si por fin cae por el precipicio. Ése es el talante de la derecha. Prefiero al "ZP-bamby", aunque sólo sea porque demuestra más educación. 

Y la Iglesia, por favor, que se retire de una vez a sus cuarteles de invierno. Que paguen sus gastos los fieles, que yo le daré la parte de mis ingresos que me dé la gana a quien me dé la gana.

Esperanza y poesía.

12 septiembre 2007

Vivienda... ¿o vivir?

Pensaba yo estos días, con lo que se nos ha venido encima por culpa de los famosos "créditos basura" del Imperio, o subprime (creo que se dice en lenguaje bancario), que si a nosotros nos está tocando de refilón es por pura churra, aunque depende... En realidad no pueden tacharse de otra cosa esos créditos que se conceden a infinitos años y que, en realidad, nadie sabe cómo los va a acabar pagando. Y no nos engañemos, quienes los piden en esas condiciones son los que más inseguro tienen su trabajo y su sueldo es menos, o si acaso un pelín más, que mileurista.
Yo comprendo que los alquileres están altos, aunque yo tenga la bendita suerte de estar pagando una renta muy por debajo del mercado gracias a que la dueña es una bendita y en 12 años sólo me lo ha subido tres veces, pero aún siendo caro el alquilar una vivienda, sigue siendo más barato que comprar. Decir lo contrario es una falacia, o quizá una justificación para mantener una costumbre que sólo se da en España dentro de la Unión Europea. Además, pienso, que con esos créditos-acordeón a pagar durante toda la vida, ¿de qué sirve tener una propiedad? ¿acaso para dejársela a unos hijos que igual pasan de ella porque ya tienen la suya y lo único que van a hacer es venderla? Además, aunque nos creamos que estamos haciendo el negocio del siglo con eso de que tener una propiedad es asegurarse el futuro, a quienes les estamos haciendo de oro de verdad es a las promotoras, constructoras e inmobiliarias y, por supuesto, a esos entes que si destacan por algo es por su voracidad permanentemente insatisfecha: los bancos. Nos creemos que al estirar el crédito y pagar menos mensualmente estamos ahorrándonos algo, cuando lo único que hacemos es aumentar aún más el precio de esa vivienda que nos parecía relativamente asequible por su precio y que acaba en realidad costándonos un ojo de la cara por culpa de los intereses. Y claro, para más inri, esos plazos sólo se pueden conseguir a interés variable... que si éste va al alza, como está ocurriendo en la actualidad, esa letra mensual que nos parecía más o menos aceptable se acaba convirtiendo en una pesadilla. Los compradores siempre salimos perdiendo, se mire por donde se mire.
Y tampoco nos engañemos: aunque la vivienda protegida sea más barata, tampoco es una ganga porque las calidades son mucho peores, desde los cimientos hasta esas ventanas que a los cuatro días ya no cierran o esas fachadas que al segundo invierno empiezan a desconcharse. Y no digamos los lugares en los que las construyen para que el suelo salga más barato... a los que los transportes públicos tardan en llegar varios años, así como muchos otros servicios públicos como son los salud (ambulatorios) o educativos (colegios), por citar los imprescindibles, y ya no digamos los servicios privados. No hablo por hablar, conozco bastantes casos.
Y, además, tengo un amigo de casi toda la vida que es promotor y que cada vez que me cuenta lo que hace se me ponen los pelos como escarpias...
Pareceré una desalmada o poco comprensiva, pero tengo que decir que no me dan ninguna pena las personas que sin poder realmente, sin disponer de los medios realmente necesarios, se empeñan en comprarse una vivienda a toda costa basándose en un concepto de la propiedad que me parece totalmente caduco y fuera de lugar en los tiempos que corren y ahora se encuentran que con la subida de los tipos de interés y del euribor no les queda apenas para vivir. Si eso es vida, que me lo expliquen.
El derecho a una vivienda digna es incuestionable, lo que sí me parece cuestionable es que lo que en realidad se está reclamando es el derecho a comprarse una vivienda, lo que no es lo mismo. Y me parece que cualquier medio que pongan las distintas administraciones -dinero público, ojo- para ayudar a las personas y familias más desfavorecidas a conseguir un lugar digno para vivir es defendible y necesario, pero no estoy de acuerdo con que las ayudas vayan para comprarse una vivienda, como mucho la ayuda mediante la desgravación fiscal... Genial que se construyan viviendas de promoción pública, pero para alquilarlas. ¿O es que nos creemos que esas promociones parten de un sentido altruista por parte de los Ayuntamientos y Comunidades Autónomas? Que no, que no, que son una justificación para permitir que se construyan a pocos metros muchas más viviendas de precio libre, para satisfacer los intereses de las promotoras y constructores, que son los que luego llenan por detrás las arcas de estas administraciones (y de forma particular a algunos políticos corruptos, que los hay, como todos sabemos).
He vivido toda mi vida de alquiler y nunca me ha parecido que fuera un desastre o que mi vida fuera menos satisfactoria por no tener una piso en propiedad. Y añado: la casa más grande en la que he vivido es la actual, de 40 m2, y me parece un lujazo. Sólo una vez me lo planteé y me fui a preguntar a varios bancos para ver las condiciones que ofrecía cada uno, y la verdad es que me pareció un disparate -y eso que eran otros tiempos- cuando comprobé cuántos años tenían que pasar devolviendo sólo los intereses hasta empezar a reducir el capital. Aparte del abuso que me parecieron los gastos notariales, los impuestos, y las comisiones de gestión de los bancos. Y, además, un crédito para un mini-apartamento, que era lo máximo a lo que podía aspirar, suponía que me quedara con la mitad de mi miserable sueldo para vivir. Pues, miren, que no, que para mí lo prioritario todos los meses, en cuanto cobro, es comer decentemente (llenar la nevera), después poder cenar o tomarme unas copas con mis amigos cuando quedamos, comprarme los libros o los CD que me apetecen, salir al campo los fines de semana, si surge, o disfrutar, como mínimo, de 15 días de vacaciones junto al mar sin endeudarme hasta las cejas.
Creo que la vida son muchas cosas y no podemos perdernos su disfrute por una obsesión que, en realidad, no nos hace vivir mejor y que es la principal causa de nuestros quebraderos de cabeza. Vivir todo el día reprimiéndose me parece un auténtico dolor... ¡por tener una mierda de pisito en propiedad!
Alquiler y poesía.

FOTOLIA